Cada cual puede tener
su opinión entorno a esta película, presento aquí la mía. En Internet es posible encontrar mucho material entorno a ella,
además la letra en español y en inglés de las canciones de la película. Todo ello puede gustar o no, igual que la película.
En resumen, considero que la película es una crítica al nazismo, al fascismo, a todo dogma, al autoritarismo, al efecto de
las drogas, a la burla de las profesoras y de los profesores, pero principalmente es una crítica a la guerra debido a los
efectos que puede producir en un individuo. Por esto y más es una película que considero clásica, y que recomiendo ya sea
para criticar todo aquello que ella critica o para criticarla a ella, puesto que criticar es positivo cuando se quiere una
vida mejor.
En esta película se nos
presenta la música psicodélica de finales de la década de 1960 del grupo de rock británico Pink Floyd, música ubicada en el
género conceptual y progresista. Está basada
en su gran disco: The wall. Podemos creer que se trata de un fragmento de la historia de Roger Waters,
el líder del grupo, autor del guión de la película, de la letra de las canciones y de la música. Nos cuenta, con claros
tintes autobiográficos, la historia de una persona llamada Pink Floyd (Pinky para los amigos), un ser aislado del mundo por
un muro, muro que es una metáfora, muro que sus propios temores le han obligado a construir como mecanismo de defensa. Este
muro, construido ladrillo a ladrillo sobre la base de todos sus miedos, determina el aislamiento social en el que se ve irremediablemente
sumido este personaje. Y es que el tema central de esta majestuosa obra conceptual es el aislamiento, representado por ese
muro.
Si bien
la historia del personaje principal tiene un gran paralelismo con la historia de su creador, Roger Waters, como él mismo indicó
más de una vez, al parecer también tomó ciertos detalles de la vida del primer líder de Pink Floyd, el alucinado Syd Barret,
que a pesar de haber abandonado el grupo en los primeros días del éxito de la banda siempre se ha mantenido presente en la
mente del resto de los componentes del grupo como un fantasma. Una vez que Syd Barret abandonó el grupo allá por 1968, Waters
fue asumiendo cada vez más un mayor protagonismo dentro de la banda, escribiendo la mayor parte de las letras de los temas
e incrementando el número de composiciones suyas que tocaba el grupo. Esta situación culminó en 1979 con The Wall,
que se puede considerar como su disco personal interpretado por el grupo Pink Floyd. Importa destacar que Pinky termina aislado
de sus compañeros, convirtiéndose en un Hitler, que sólo deja de existir cuando finalmente se rompe el muro del aislamiento.
Los
paralelismos de Pinky con el pasado de Roger Waters son más que evidentes. Waters nunca conoció a su padre, que murió durante
la II Guerra Mundial en Italia cuando él no contaba más que unos meses de vida. En esta ficción
autobiográfica, la ausencia del padre y la falta de amor de la madre (que podemos ver cuando el niño Pinky está solo en el
parque y tiene que pedir la ayuda de un señor extraño, quien lo desprecia negándose a darle la mano cuando el niño se la pide)
constituyen dos de los pilares sobre los cuales Pinky va construyendo su muro. En la película vemos los efectos de otro de
los fantasmas de la infancia de Roger Waters: la férrea educación que recibió, que también aparece aquí reflejada como
un ladrillo más en ese muro, muro que es derribado cuando los alumnos queman la escuela y ejercen venganza en contra de sus
profesoras y sus profesores; que es la parte de la película que me gusta más por la crítica que se puede hacer de la educación,
crítica que está resumida en la letra de la canción cuyo título es «Another brick in the wall» (léase la letra de la canción).
Debo decir que me impactó desde la primera vez la imagen en la que los alumnos son tratados como hileras de personas que son
llevadas al matadero (recordemos la máquina que los hace carne molida). Por otra parte, la actitud dominante de su madre (léase
la letra de la canción «Mother») y las frustraciones amorosas de su juventud se constituyen también en otros ladrillos con
los que Pinky va construyendo su aislamiento. El clímax del totalitarismo que vive Pinky se resume cuando declara no necesitar
absolutamente nada del mundo exterior a su muro, cuando discrimina judíos, homosexuales, etc., durante
una de sus presentaciones públicas, constituido ya como un dictador en plenitud.
Así que, vemos a Pinky convertido
en algo parecido a Hitler, completamente desconectado del mundo moral, víctima de sus sentimientos más íntimos de soledad
y frustración. Entonces se nos muestra a Pinky tiranizando a las masas y ensañándose con ellas a más no poder en un arrebato
de destrucción desaforada.
Pero la justicia suele existir,
es lo que ocurre cuando se pone fin a toda la barbarie que ha desatado, es decir cuando es sometido a juicio. Gracias al juicio
todos los temores, de los que Pinky pretendió una vez aislarse construyendo el muro, surgen de nuevo en este juicio presentándose
como testigos principalmente su mamá y su profesor. Aparecen suplicando al juez que les dejen aplicarle personalmente la condena.
Pero el juez decide exponerle a todos sus miedos y mandar derruir el muro. Y con ello llega la liberación.
Recordemos, el argumento
de la película son las canciones del disco, no existiendo prácticamente diálogos. La película mezcla imágenes reales con fabulosas
animaciones. Dentro de las animaciones tenemos el majestuoso desfile de los martillos cruzados. Para la película, el director
de ella, Alan Parker, contaba con gran cantidad de imágenes en vivo de las representaciones que hizo el grupo en sus conciertos.
Sin embargo, finalmente las desechó, no incluyendo ninguna imagen del grupo en la película.
sábado 8 de
octubre, 2005
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* Es una película
dirigida por Alan Parker, su título completo es «Pink Floyd: The Wall» (proyectada por primera vez en 1982, producida por: MGM Home Entertainment, Musical & Performing Arts), sobre el guión de Roger Waters (líder del grupo Pink Floyd) basado en el disco-álbum The Wall. Protagonizada por Bob Geldof, con animaciones de Gerald Scarfe. 99 minutos (1 hr. 40 mins. aprox.), calificación B (apta para mayores de 15 años).