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¿Un mundo sin Sartre?
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¿Quien es Mario Villegas?

Tarea 4

 

¿UN MUNDO SIN SARTRE? ...FILOSOFÍAS VIVAS Y FILOSOFÍAS MUERTAS

en memoria de Jean-Paul Sartre, en el centenario de su natalicio

 

Mario Villegas González,

maestro en  Filosofía,

actualmente doctorando en Filosofía Política;

profesor de ética y de filosofía política:

UNAM-ENP/UAMI

 

 

Ponencia,

Para la Mesa: Filosofía Política;

redactada para ser presentada en la Universidad Autónoma de Tlaxcala, en el marco del XVII Coloquio Nacional sobre la Enseñanza de la Filosofía, organizado por la UAT y el Círculo Mexicano de Profesores de Filosofía; del 20 al 22 de octubre 2005. Bajo el problema: ¿Un mundo sin Filosofía? 

 

Trascripción del manuscrito:

Jimena Martín del Campo Porras,

 a quien también dedico este trabajo

 

8 de sep. 2005

 

“Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, de lo que también se trata es de transformarlo.”

Carlos Marx, “Tesis XI”, Tesis sobre Feurbach

 

La Filosofía esta ligada a las revoluciones sociales. Es virulenta cuando expresa los intereses –aspiraciones, creencias, ideas, proyectos- de la clase en ascenso, que acabará tomando el poder.”

Jean-Paul Sartre, “Cuestiones de método”, Crítica de la razón Dialéctica

 

 

PRIMERA PARTE: ¿UN MUNDO SIN SARTRE?

 

PARA MÍ LA PREGUNTA ¿UN MUNDO SIN FILOSOFÍA? ES EQUIVALENTE A ESTA ¿UN MUNDO SIN SARTRE? LA RESPUESTA PARA MÍ ES BREVE: ¡NO! No, porque como para muchos un mundo sin filosofía sería un mundo sin razón, igual me pasa a mí en relación a Sartre. Al menos, como dice Libertad (Libertad es el nombre de un personaje de Quino quien interactúa con Malfada): “El último pollo que comimos lo escribió él.” Y vean, no es cualquier palabra; estamos hablando de Libertad, ésta para mí es el aporte más importante de Sartre.  [Va el texto completo, de Quino, en el que Libertad alude a Sartre: Mafalda visita a Libertad en su departamento, están sentadas en la sala platicando, ahí Mafalda le pregunta a Libertad:

 

MAFALDA: ¿Qué escribe a máquina tu mamá?

LIBERTAD: Traducciones para libros, porque lo que gana mi papá sólo alcanza para pagar el departamento. Mi mamá sabe francés, los franceses escriben los libros en francés, ella los copia como hablamos nosotros, y con lo que cobra compra fideos y esas cosas. Hay un tipo... ¡Espera! ¿Cómo se llama?... Yanpol... Yanpol Belmon... ¡No!... Yanpol... Sastre, ¿se llama?...

MAFALDA: ¡Ah! ¿Sartre?

LIBERTAD: ¡Ese! El último pollo que comimos lo escribió él.” ]

En otra parte he de platicarles todo lo biográfico (en relación a Sartre y a mí) a lo que me remiten esas palabras de Quino, ahora, aquí, me interesa pasar a la Segunda Parte de esta ponencia: FILOSOFÍAS VIVAS Y MUERTAS.

 

SEGUNDA PARTE: FILOSOFÍAS VIVAS Y FILOSOFÍAS MUERTAS

 

Opino que hay FILOSOFÍAS VIVAS Y FILOSOFÍAS MUERTAS. Para hablar de ello presento el concepto de filosofía que refiere Sartre en “Cuestiones de método”, obra que podemos considerar la Introducción a su obra –para mí- más importante: Crítica de la razón dialéctica. Lo que él hace ahí, en “Cuestiones de método”, es presentarnos algo de lo que se ha registrado en la tradición filosófica, en relación a la filosofía. Considerar ello tal vez nos permitirá ver la importancia de la filosofía, y una razón de por qué considero compatibles marxismo-existencialismo. La obra comienza con las diferentes acepciones del concepto de filosofía. A ésta se le ha considerado: una sombra de la ciencia, una eminencia gris de la humanidad –crítica a la ciencia, o actividad propia de sabios. Se le ha considerado una actividad que acompaña a la evolución de la sociedad, lo que se prueba verbal o conceptualmente como uno de sus productos; se le ha considerado teoría: es decir, tienen que ver con ella opiniones políticas, jurídicas, morales; o sea, refleja las condiciones materiales; se le ha considerado comunidad de lenguaje, una forma de cultura; y como elemento constitutivo del movimiento de la sociedad ha estado ligada a sus revoluciones. Se le ha considerado una forma de conciencia, que es virulenta cuando expresa los intereses –aspiraciones, creencias, ideas, proyectos, etc.- de las clases en ascenso. Se le ha considerado una praxis, un instrumento de transformación social; pero para que una filosofía sea instrumental debe de auxiliarse de un método filosófico apropiado. Pienso que Sartre, en este ensayo, recurre a la deducción. Para él el método de investigación y de explicación se constituyen en un arma social y política; e individual. La filosofía, así, sigue siendo un campo del saber que llega a todas las capas de la sociedad y que por consiguiente depende del desarrollo de la ciencia. Se le ha considerado “ideología” (en tanto es sinónimo de ideas, conceptos; su humus y su horizonte.) Se le ha considerado una concepción, o visión, cosmovisión, del mundo y de los hombres, una expresión particular de las crisis sociales, una forma de ser idealistas o materialistas.

Lo que nos dice Sartre es que los intelectuales también viven una división del trabajo (enajenación), la viven tan rigurosa como se vive en muchas otras profesiones. Así, ello impide para la mayoría la posibilidad del enciclopedismo, o más bien impide o limita la Ilustración; en ésta, sin embargo, gracias a su genio, pudo desarrollarse Sartre. Sin embargo, ello no impide que cada topo haga su túnel.

Se podría hablar de esta o de aquella filosofía diciendo que ha dado lugar a una “Revolución teórica”, pero siempre estará acompañada de una práctica; y es que todas las grandes filosofías creemos que surgen después de una práctica científica o política, o de otras formas de práctica. Es decir, en general no está desvinculada de ella, en el mejor de los casos. Así, podemos estar de acuerdo con Althusser  cuando escribe que “La filosofía nació (con Platón) cuando se abrió al continente de la Matemática. Se transformó (con Descartes) cuando se abrió al continente de la física. Hoy está siendo revolucionada por su apertura al continente de la Historia, por obra de Marx.” (Lenin and Philosopy.)

Creo que no conviene definir este concepto, filosofía, se está haciendo; es decir, no es un producto terminado.

Consideramos importante destacar que se ha considerado a la filosofía un “método” -si bien Hegel no empleó este concepto, según Sartre en “Cuestiones de Método”,  ni el de “método dialéctico” en la reflexión que hizo de la conciencia de sí; y, dice Sartre, Marx no se preocupó por definir su método filosófico. Así, los muchos significados del concepto de filosofía que, según Sartre, registra la tradición filosófica muestran que se  ha estado “haciendo” en la historia. Y destaca Sartre que en su “momento” prevalece como vigente la filosofía de Marx, a la que hay que depurar de sus intérpretes. Es en esta tarea de depuración en la que el existencialismo cobra vigencia aun cuando viva al margen del marxismo, como ideología o como parásito del marxismo. 

Sartre llama filosofía viva al marxismo, y considera a todas las demás filosofías filosofías muertas, que aunque pudieron haber tenido validez alguna vez, y aunque habrá quien las crea vivas y sobre ellas se levanten “edificios” de descripción, clasificación, cosmovisión y predicción, están muertas.

Lo que creo es que, cada quien, por ejemplo los filósofos, plantea posibilidades, entre otras cosas. Por ejemplo Heidegger formula preguntas y responde. Él da un consejo en su ensayo titulado “¿Qué es la filosofía?” Sugiere allí que no debemos hablar acerca de la filosofía, dice que debemos entrar en ella, morar en ella y filosofar verdaderamente moviéndonos dentro de sus dominios. De esta manera, sostiene, haremos algo más que mirar claramente una meta. Aun podremos parecer irracionales, pero, después de todo, la filosofía no es exclusivamente racional. Conforme a ese espíritu debe leerse su “Carta sobre el Humanismo”, y así debe entenderse su concepción humanista del hombre.

 

 

RESPECTO A DOS FILOSOFÍAS, debo decir que la posición que Sartre le asigna al existencialismo que él defiende, en su relación con el marxismo, su afirmación es equivoca. Si se realiza un análisis más a fondo del logro del proyecto de Sartre podemos descubrir que, el existencialismo sartreano lejos de ser una ideología “parásito del marxismo” (así llama Sartre al existencialismo en “Cuestiones de método”) logra ser una refundamentación del marxismo, gracias en particular a esta obra: Crítica de la razón dialéctica (tomo I y II), y se ha ignorado la importancia que tiene esta otra obra: Notas para una moral. Como a nosotros, los hechos han desmentido muchas veces a Sartre en la práctica de su filosofía.  No obstante, podemos afirmar, con Jorge Martínez Contreras, en su obra: Sartre, la filosofía del hombre (editorial Siglo XXI, su tesis de doctorado en Paris, en la Sorborna), que el valor de su filosofía estriba en la riqueza de los problemas que plantea. Además, la grandeza de una filosofía, como la de Sartre, consiste en la grandeza de las preguntas que hace; es el caso de Sartre. Así, el ser humano es fundamentalmente rebasamiento. Por ello no es extraño que Sartre mismo haya incurrido en decir: “El marxismo ha muerto”, con lo que no estoy de acuerdo con Sartre; el marxismo está vivo mientras exista el capitalismo.

 

[ En relación a la muerte de la filosofía marxista, Sartre dijo: “El marxismo ha muerto.” (según Jorge Martínez Contreras, en la Introducción, Revista Iztapalapa, varios autores, Primer Simposio  Internacional de  Filosofía Contemporánea: Jean-Paul Sartre. México, UAMI, Ciencias Sociales y Humanidades, año 3, no. 7, junio-diciembre, publicada en 1982, p. 13. Ahí nos dice Martínez Contreras: "El conjunto de la obra del filósofo parisino ha sido dividida tradicionalmente en dos grandes etapas: la primera, que comienza junto con la década de los treinta y abarca hasta el  final de los años cincuenta, y la segunda, que parte de 1952 -momento de acercamiento a los comunistas- y llega hasta los setenta. Creo que hay una tercera época, a partir del final de la Guerra de Vietnam, y de la discusión del "socialismo real" en los países del Este, en ella Sartre dijo "El marxismo ha muerto." Volviendo a las dos principales épocas, diré que la primera puede ser denominada "humanista" y la segunda "antropológica".) ]

 

Encontramos ahí un campo polémico, lo que también es la filosofía. Es decir, no hay duda de que: dada una de las corrientes filosóficas, el marxismo o el existencialismo o cualquier otra filosofía, se expresaran reservas críticas respecto a ella. Para poner sólo un ejemplo: desde la óptica Witgenstein, en su obra Tractatus logico-philosophicus, principal obra escrita por el filósofo austriaco, la filosofía no tiene como cometido unificar los conocimientos, ni es ella misma un conocimiento sino sólo reflexión sobre el significado de las proposiciones científicas. Y aquí encontramos otro nudo de la crítica sartreana: no se puede dar la razón a Hegel, o a Kikergaard, o a Marx sin pagar un costo: encontrar oposición, puesto que existen las otras filosofías. Es decir, verbi gracia, me ocurrió que ocuparme de Sartre me nubló a otros autores; ahora estoy pagando el costo de ello, respecto de lo cual voy bien pero no dejo de retornar a Sartre, con todo lo malo que es eso. Pero no se trata tampoco de un mero afirmar a unos para negar a otros, es pasión lo que quizás está atrás de todo ello.

 

Por lo demás, en su concepción de la filosofía, Sartre tiene presente, en “Cuestiones de método”, más bien un concepto clásico de ella. Hoy hay quien no acepta la tesis de que la filosofía sea la unificadora de los conocimientos. No obstante, lo que se encuentra detrás de su tesis es más bien la discusión entorno a su papel en cuanto formadora y transformadora de la ideología, en ese sentido sí cumple, en determinado momento, la función que le atribuye Sartre; eso creo. Así que, la filosofía de Sartre ha encontrado vetas sobre las cuales todavía hay que transitar para alcanzar nuevas metas. En esto radica su vigencia y su significado para la filosofía contemporánea.

En el año en el que murió Sartre, 1980, la Universidad Autónomo Metropolitana, Unidad Iztapalapa, le rindió un homenaje en el Primer Simposio Internacional de Filosofía Contemporánea, organizado por Jorge Martínez Contreras. Ahí expresó Gabriel Vargas Lozano estas palabras que creo vigentes hoy: “A pesar de todo, tal vez sea muy pronto para hacer afirmaciones definitivas sobre la obra de Sartre. Quedan todavía muchos manuscritos no conocidos y nuevos acercamientos a sus concepciones. Por lo pronto, creemos que de alguna manera hemos logrado un acercamiento serio, riguroso y abierto, a uno de los pensadores y hombres de acción más destacados y fecundos de nuestro tiempo.” (cfr. Revista Iztapalapa, op. cit.)

 

TERCERA PARTE: CORRIENTES FILOSÓFICAS

 

Se puede comprobar que en la historia de la filosofía no existe “La filosofía”, lo que existe son “Las filosofías.” Y si bien usamos este concepto, “La filosofía”, no es sino una abstracción que unifica a las filosofías. Existen Filosofías y cada una posee sus propios criterios de validez. Así, la Verdad de una filosofía no radica en sí misma, sino en la praxis de que surge: del “momento” del que es expresión. En “Cuestiones de método” Sartre pone en relación cuatro siglos de cultura occidental con sólo tres “momentos” filosóficos, el último de los cuales, marcado por Marx, pertenece al siglo pasado, y cree Sartre que sigue vivo, todos los demás están muertos.

Si se considera a la propia teoría de Sartre, una filosofía está viva cuando la praxis que es su soporte sigue siendo “virulenta”, es decir, mientras se manifiesta socialmente. Es patente que con esta perspectiva los filósofos, dice Sartre en “Cuestiones de método” (Introducción de su obra: Crítica de la razón Dialéctica), “...son insuperables mientras no ha sido superado el momento histórico del que son expresión.” Con esa perspectiva Sartre definió al marxismo, desarrollado a partir de la segunda mitad del siglo XIX, no sólo como una filosofía aún “viva”, sino también como El Saber Actual. Dice Sartre (ídem.): “...el marxismo sigue siendo la filosofía de nuestro tiempo: es insuperable porque las circunstancias que lo engendraron todavía no han sido superadas.” Para Sartre, entonces, existen diferentes corrientes filosóficas, dice: “Entre el siglo XVII y el XX, veo tres que señalaré con nombres célebres; están el “momento” de Descartes y Locke, el de Kant y Hegel, finalmente el de Marx. Estas tres filosofías se convierten a su vez en el humus de todo pensamiento particular y en el horizonte de toda cultura, son insuperables en tanto que no se supera el momento histórico del cual son expresión.” (Íd.) Pero veo en el existencialismo una filosofía, cuyo hombre “celebre” la representa: Sartre, y veo en el marxismo otra filosofía que está  representada por Marx; ambas filosofías para mí están vivas, tanto como pueden estarlo otras para otras personas; en tanto exista alguien que se interese en ellas. Así que, podemos decir con simplicidad: una filosofía está viva mientras exista alguien a quien le interese, sino le interesa a ni una persona esta o aquella entonces está muerta; claro, puede uno ocuparse de filosofías muertas como estudia uno historia; o puede uno ocuparse de lenguas muertas, que ni otra persona viva lee o escribe.

Lo que me interesa destacar es esto: el existencialismo y el marxismo reconocen la vinculación entre filosofía y ciencia, y entre filosofía y política; también por eso me interesan. En la historia, filosofía y ciencia se encuentran ya vinculadas desde el siglo XVIII, en particular con Descartes (filósofo y matemático); y filosofía y política me llevan a recordar a Locke, a Hobbes, y claro a Marx. Para algunos, la filosofía también es política, señala Sartre: “La actitud de la filosofía respecto del saber está ligada al poder. (…) En ese sentido, toda filosofía es práctica, aun la que a primera vista parece ser contemplativa por excelencia; su método es un arma social y política.” (Op. cit.) 

            Podemos aceptar que Marx y Sartre se preocuparon por la actividad política. Sabemos que Marx fue un comunista (baste recordar su célebre: Manifiesto del Partido Comunista), y a Sartre en política lo considero hoy un anarquista, si bien participó en la Resistencia antinazi, y fue aliado no dogmático del Partido Comunista Francés, corresponsal del periódico Combate, tomó posición a favor de Vietnam vs. USA, fue fundador del Partido Resistencia Democrática Revolucionaria, después Socialismo y Libertad, organizó un Comité de Ayuda Internacional a Favor de los Damnificados por la Guerra Franco-Indochina, fundó con Bertrand Russell un jurado Internacional por la Paz y Contra los Crímenes de Guerra de los USA, denunció la existencia de campos de concentración para presos políticos en la URSS, participó en el Congreso por la Paz, condenó la intervención rusa en Budapest, intervino en la Independencia de Argelia, adoptó a una argelina, se opuso a De Gaulle, fue testigo de descargo a favor de intelectuales de izquierda, firmó manifiestos contestatarios, rechazó el Premio Nobel de Literatura y la Legión de Honor, se negó a viajar a EU y a Japón, se alió a los estudiantes en mayo en 1968, condenó el socialismo estalinista, se inclinó a favor de  los hippies, de los provos y de los zengakuren, esgrimió la frase “Socialismo o Barbarie”, apoyó el socialismo chileno, ayudó a fundar Auxilio Rojo, presidió un proceso de apoyo de los mineros, se alió a los maoístas, protestó contra el asesinato de un joven argelino de 15 años, demandó la libertad de actores prisioneros, en Brasil, apoyó la causa de Israel (de los judíos en Rusia, de los musulmanes, del cubano Heberto Padilla, de miembros de la ETA), discutió con los obreros en la Renault y distribuyó octavillas, criticó el régimen de las cárceles, criticó el racismo, pidió amnistía a los desertores de la guerra de Vietnam, estuvo en pro de la reivindicación de todas las minorías nacionales, apoyó a Andrea Baader acusado de terrorista, se afirmó marxista–leninista en una estación de radio, rompió con la UNESCO, fue censurado en la televisión, firmó a favor de los vascos, protestó contra la ONU por equiparar sionismo y racismo, estuvo a favor de Papinski, firmó un llamamiento con otros 50 premios Nobel en pro de la libertad, apoyó el boicot a los juegos olímpicos en la URSS, concedió una entrevista a una revista de homosexuales la cual se publicó, etc. En fin, quiero terminar con sus últimas palabras publicadas en vida, dijo:

 

 

“Es preciso tratar de explicar porqué el mundo de ahora, que es horrible, sólo es un momento en el largo desenvolvimiento histórico. Sin embargo, la esperanza ha sido una de las fuerzas dominantes de las revoluciones y de las insurrecciones, por ello abrazo la esperanza como mi concepción de la vida.”

(Le Nouvel Observatur. Paris, #800,  marzo de 1980.)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA MÍNIMA

 

Sartre, Jean-Paul  (n. París 21 de junio 1905 - m. en Paris 15 de abril 1980)

                    -Breve selección. La mayoría de la obras de Sartre están traducidas 

                     por la Editorial Losada.

________ .  Autour de 68, Situations VIII, Paris, Gallimard. 1972.

________. Cahiers pour une morale, Paris, Gallimard, 1983.

________. Colonialisme et néo-colonialisme, Situations V, Paris, Gallimard,   

                   1964.

________. Critique de la raison dialectique,  Précédé de "Questions de 

                                   métode."

            Tome I: Théorie des ensembles pratiques.                   

                                    Paris, Gallimard (Bibliothéque des idées), 1960.

           Tome II: L'intelligibilité de l'histoire.

                                     Paris, Gallimard (Bibliothéque des idées), 1985.

________. L'age  de raison, Tome I Les chemins de la liberté, Paris, Gallimard,

                                   1945.

________. La mort dans l'âme, Tome III  Les chemins de la liberté, Paris,

                                   Gallimard, 1949,  

________. La nausée, Paris, Gallimard, 1938.

________. Les mots, Paris, Gallimard, 1964.

________. Les sáquestrés d'Altona, Paris, Gallimard, 1960.

________. L'être et  le néant. Essai d'ontologie phénomenologique, Paris,

                                     Gallimard,  1943.

________. L'existentialisme est un humanisme, Paris, Nagel, 1946.

________. Politique et autobiographie, Situations X, Paris, Gallimard, 1976.

________. Problèmes du marxisme 1 y 2, Situations VI-VII, Paris, Gallimard,

                                    1965.

________.  "Le Fantôme de Staline", 1968.

________. Sartre par lui-même, de Francis Jeanson, Paris, Seuil, 1955.

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